FAUNA

& flora

DEL RÍO PAIVA

Libélula aplanada (Libellula depressa)

Trucha de río (Salmo trutta)

Manzana de Bravo-Esmolfe (derivada de malus domestica Borkh)

Avellano
(Corylus avellana)

Dedalera (Digitalis purpurea)
Nutria (Lutra lutra)

Verderón común
(Carduelis chloris)

Lagarto de agua (Lacerta schreiberi)

Madreperla de río
(Margaritifera margaritifera)

Espino albar (Crataegus monogyna)
Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

“El río viene resonando desde la sierra, lacerándose de piedra en piedra, de salto en salto, reducido con la sequía a poco más de una teja de agua. Al llegar allí es como si encontrara su lecho para reposar, adormecer, sin arrugas, fresco, profundo, sobrevolado por miríadas de libélulas y por los mirlos y tórtolas que allí hacen nido, habitado por una variada, ágil y sabrosa fauna ribereña, las truchas, los barbos y las bogas…”

AQUILINO RIBEIRO, EN ALDEIA. TIERRA, GENTE Y ANIMALES.

Salamandra lusitánica (Chioglossa lusitanica)
Helecho real (Osmunda regalis)
Aliso (Alnus glutinosa)

Vid (vitis vinifera)

El río Paiva, considerado uno de los menos contaminados de Europa, tiene una importancia especial para
la conservación de la fauna acuática y ribereña de este territorio, siendo algunas especies raras y amenazadas.
La presencia de agua cristalina y la elevada humedad en las zonas contiguas al río hace que se concentre un elevado número de especies,
total o parcialmente, dependientes de este tipo
de hábitats.

En este tranquilo recorrido, donde puede apreciar y contemplar una naturaleza que se renueva constantemente, adquiriendo diferentes tonalidades según la estación del año, están bien representados cinco grupos de mamíferos: quirópteros (grupo de los murciélagos), insectívoros (como el musgaño de agua o el erizo común), lagomorfos (de que el conejo común es representante), roedores y carnívoros (ejemplo del lobo y del zorro).

El área donde se encuentra el Parque Paiva Natura, y todo el municipio de Moimenta da Beira, es un fiel ejemplo del efecto de las respuestas estratégicas de la vegetación, en progresiva adaptación a las variaciones ambientales continuas a las que está expuesto el planeta. El encuentro entre caducifolias y mediterráneas permite la formación de una vegetación arbórea baja, dominada por robles melojos, con estrato arbustivo alto de sauces. Este conjunto de hábitats forestales está dominado por robledales, formaciones mixtas caducifolio-higrófilas y bosques ribereños.

Las condiciones únicas de este territorio, resguardado entre las sierras de la Lapa y de Leomil, permitieron el desarrollo de una planta endémica, el samacalo (Anarrhium longipedicellatum) que, por su estatus, está protegida por ley comunitaria.